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lunes, 18 de mayo de 2015

Puebla-Toulouse-Puebla

Territorios encontrados, reflexiones sobre migración y desplazamiento es el nombre de la mesa de discusión en la que participaré mañana martes 19 de mayo a las 7 p.m en la Alianza Francesa de Puebla (2 Sur 4920, Col. San Baltazar Campeche).

Para dar orden a mi intervención, aquí algunos puntos a compartir con los asistentes ese día usando como herramienta este blog y otros sitios electrónicos.


- Introducción:
Mi estancia en Francia de agosto de 2010 a octubre de 2011 tuvo como base un proyecto sentimental que vinculé con uno académico y profesional. Para entender el contexto de mi partida de México, aquí un fragmento de la crónica que hice sobre mi experiencia con la película El infierno:

Antes de seguir debo redactar mi “yo confieso”:
Confieso que no conozco el desempleo, que no he probado el hambre y que el sudor no era la moneda que llevaba el pan a mi mesa. Confieso que mi padre no nos golpeaba y que ni él ni mi madre son alcohólicos -ni siquiera de los sociales-, y que en mi casa había un televisor por cada miembro de la familia. Confieso que asistí a escuela y universidad privadas, que vivía en casa propia, que viajé en avión una decena de veces antes de mi mayoría de edad, y que el cine, el teatro y espectáculos eran parte de mi rutina mensual.
[...]



Exiliado por voluntad propia, aterricé el 21 de agosto de 2010 en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, con una visa de estudiante, una novia francesa y el plan de permanecer fuera de México de uno a tres años -sujeto a posibilidad de nunca volver.

La antesala

- Capítulo I: Toulouse y las migraciones
Cuarta ciudad en importancia económica y segunda en población estudiantil, Toulouse, la Ciudad rosa, fue mi lugar de residencia. Ahí conviví principalmente con latinos y asiáticos dentro del seno de la entonces llamada Université Toulouse II: Le Mirai donde cursé Francés como Lengua Extranjera (FLE). En enero de 2015, el Insee reportaba que había 453 mil  317 tolosanos, de los cuales, de acuerdo al ATLAS de la migración de la región de Midi-Pyrénnés, 1 de cada 10 es inmigrante (pág. 5); a su vez, la mitad de esos inmigrantes es de origen africano (pág. 6).

Otra cara de la ciudad vinculada con la migración la constituyen los refugiados republicanos que hicieron de ella la capital del exilio español; en general el sur francés recibió a gran cantidad de ibéricos que huían de Franco.


Bernardo Djatang, colega migrante


- Capítulo II: Yo y la migración
Además de mi calidad de inmigrante, mi acercamiento al tema de manera más profesional y ordenada se dio hacia el final de mi estancia en Francia durante la preparación del proyecto audiovisual (inconcluso) sobre la calle Bayard

Gracias a este documental con tintes de ficción conocí la experiencia migratoria puntual de amigos latinos y franceses además de conocer mejor mi barrio adoptivo donde la presencia de culturas extranjeras era notoria. Así describía esta variedad de Bayard en su momento:

Más allá de poseer los colores de alguna de las numerosas comunidades de inmigrantes que habitan aquí, Bayard ofrece una visión de la realidad económica y social de Francia. Sin ser exhaustiva, la lista incluye: más de cinco restaurantes de kebabs, una peluquería árabe, una tienda de “noche” –también árabe-, un par de panaderías y pastelerías, una tienda de ropa africana, una asociación de tango, decenas de consultorios médicos, tres tiendas de distintas cadenas francesas, un par de restaurantes asiáticos, un restaurante de alta comida regional, dos salones de belleza 100% franceses, una estación de bicicletas propiedad del ayuntamiento, media docena de taxiphones o locales para llamadas al extranjero, y varios hoteles de tres, dos o cero estrellas donde las prostitutas de la zona cierran sus negocios.

Solidaridad con México


- Capítulo III: Contactos galos
Mi contacto con franceses se dio en un marco de carácter más formal, cada vez que necesitaba emprender un trámites administrativos, en mi lugar de trabajo y en los distintos proyectos radiofónicos y cinematográficos donde colaboré. Como es normal en estos casos, fue hasta mi regreso a México que pude sopesar lo que mi estancia fuera me dejó. 

Los poblanos de Patita de Perro en Toulouse


Es claro que mi experiencia en Francia sigue ofreciéndome distintas oportunidades y otras nuevas experiencias en el plano personal y profesional -prueba de ello es esta participación en una actividad de la Alianza Francesa de Puebla. Sin embargo, mucho del éxito de mi re-inserción en el campo labor poblano se lo debo a mi capital social previo a mi desplazamiento. Lo importante, creo, es buscar enriquecer nuestra mirada a través de la mirada ajena, ya sea desde nuestro lugar de origen o fuera de él.
Marsella

Nîmes

viernes, 16 de septiembre de 2011

Jean-Claude Carrière y "Mexicoop'"

Últimos días en Toulouse y aún muchas experiencias vividas y por vivir. La mayoría de éstas gracias a Mexicoop' : les rendez-vous universitaires.

La últma anécdota a contar, el encuentro con Jean-Claude Carrière, guionista mítico del Séptimo arte, encargado de varias historias de Buñuel y otros.

¿Cómo fue este encuentro con Carrière? ¿Por qué? ¿Cuándo? Las respuestas aquí.

domingo, 22 de mayo de 2011

Cannes: Midnight in Paris.


Más que una reseña, la nueva película de Woody Allen, Midnight in Paris, merece una lista de referencias para disfrutar al máximo la experiencia fílmica que propone. Y no es que la cinta que abrió Cannes el pasado 11 de mayo no se pueda ver sin este "manual".

Simplemente me parece que el escribir una crítica (más) sobre el asunto sería perder la oportunidad de repasar (yo mismo) la serie de personajes y temas que el neoyorquino revisa en su sexta producción fuera de la Gran Manzana, desde la indispensable Match Point (2005).

Así que, con el único comentario de que Midnight... muestra a Allen haciendo lo que mejor sabe hacer -proponer historias con toques de fantasía, humor inteligente y una que otra neurosis- arranca este manual de refencias.

 La señora Carla Bruni-Sarkozy interpreta a una guía
de museo que aparece en 3 escenas.

-Scott y Zelda Fitzgerald: conviene darle una repasada a la relación sentimental entre estos dos escritores estadounidenses; aventarse su obra completa sería tarea titánica si lo que se busca es ver la película antes de que salga de cartelera.
-Ernest Heminway: una rápida revisión de su personalidad aventurera y de seductor macho será suficiente por el momento.
-Gertrude Stein: interpretada en el universo allenezco por Kathy Bates, una lectura a la entrada de Wikipedia de esta escritora no caería nada mal: "Gertrude Stein fue una figura clave del ambiente artístico y literario de su tiempo (...) En París abrió un salón literario, que se convertiría en centro del avant-garde literario. Stein era suficientemente joven para entender a los artistas, suficientemente madura como para patrocinarlos y suficientemente acaudalada para comprar sus pinturas".
-Los surrealistas: revisar las biografías de Dalí, Buñuel y Man Ray. En el caso del director hispano-mexicano, lectura de las sinopsis de su etapa mexicana; en el del pintor de extraños bigotes, indagar su obsesión con los rinocerontes...


Algun@s otros nombres/películas/temas a revisar: PicassoCole Porter, The The Party, Allen y su relación con L.A., La rosa purpura del Cairo, Versailles y los castillos de la Loire, Rodin, la nostalgia en el cine de Allen...

Y por último, sé que hay un personaje que fuera de Francia pasará totalmente desapercibido pero que aquí, con apenas tres escenas y menos de un minuto en pantalla, arranca carcajadas. Hablo del detective, interpretado por el cómico marroquí de origen judío Gad Elmaleh, querido en la nación del Gallo y con varias cintas en su lista. Aquí un clip para concerlo mejor (no el mejor pero el único con subtítulos en inglés).

sábado, 21 de mayo de 2011

Cannes: Samy Naceri


En la edición reciente del Festival de Cannes, la Croisette (malecón) de esta ciudad sirvió a Samy Naceri para hacer relaciones públicas. Los tres dias que estuve cerca de este lugar -donde se encuentra el Palais du Festival, sede principal del acto- Samy aparecía a donde fuera que se volteara, ya sea dejándose fotografiar, dando entrevistas a cualquier reportero que se lo pidiera -o amateur con cámara-, o simplemente saludando a la gente que se topaba en su camino.

En México es practicamente desconocido, pero en Francia el actor de origen árabe es bastante popular. No sólo su actuación en la serie de películas "Taxi", producidas por Luc Besson, lo han hecho famoso, sino también sus historias con la justicia que incluyen violencia verbal contra policías y civiles, así como agresiones con arma blanca. ¿Ahora entienden su necesidad de relaciones públicas?


Y hablando de su récord criminal, según su entrada de Wikipedia, el 16 de mayo, en Cannes, fue puesto en observación al agredir a policías verbalmente con "insultos racistas", luego de que "fue visto que le negaron la entrada a una fiesta privada a pesar de tener invitación".

De regreso en Toulouse, hace un par de días, el perióico Métro precisamente comentaba la omni-presencia del actor y productor, y agregaba algunos mensajes de Twitter que daban muestra de la posibilidad de localizarlo casi en tiempo real y hacer un mapa de su recorridos diario. "Acabo de ver a Samy en la Fnac (tienda de música, literatura y tecnología)" / "De nuevo Samy tomándose fotos frente al Palais" y mensajes similares.

Sirva este post para contestar una pregunta que me han hecho en estos días: ¿a qué famoso viste? Sólo a Samy... Ah, y a otro ilustre desconocido para los mexicanos: el hijo de Claude Lellouche, Gilles Lellouche. Seguramente me crucé con otras "celebridades" locales pero yo, ni enteredo.

jueves, 19 de mayo de 2011

Cannes: Una cierta mirada



Si Martha Marcy May Marlene no llegó a mi lista de películas favoritas quizá fue por la expectativa que tenía de cualquier cinta proyectada en "Un certain regard" (Una cierta mirada) dentro del Festival de Cannes.

Esa expectativa era, por decir lo menos, que al terminar cualquier proyección sentiría que mi vida había cambiado, que jamás había visto una película como esa y que su lenguaje, su temática y todos sus elementos habían servido para una experiencia fílmica sin precedentes. Muy altas expectativas, claro está.

Con esos prejuicios cualquier película tenía las de perder.



Martha Marcy May Marlene es la ópera prima del estadounidense Sean Durkin, protagonizada por Elizabeth Olsen, actriz cuya  interpretación en esta cinta es suficiente para recordarla. No obstante, otro dato no se puede obviar y es que sus hermanas son nada menos que las gemelas Mary Kate y Ashley, famosas por la serie Full House.




Biografías aparte, la cinta de Durkin es un estudio sobre la reincorporación a la sociedad de una joven que integró una secta o culto en el estado de Nueva York. Como cualquier secta, la que nos ocupa está dirigida por un hombre de carácter fuerte, amable cuando es momento de reclutar; firme y violentamente cariñoso cuando hay que meter a las ovejas de vuelta al corral. Este líder, de nombre Patrick, es interpretado por John Hawkes, a quien ya habíamos visto en la serie Lost en el papel secta like de Lennon, el intérprete de Dogen, el líder japonés del grupo parapetado en el templo.

Fuera de la secta y de regreso a la "normalidad", Martha se encuentra con su hermana Lucy (Sarah Paulson) y a su esposo Ted (Hugh Dancy) cuya figura de autoridad sirve como espejo a la de Patrick. Mientras este  último y su familia de tintes hippies le enseñan a dejar las convenciones sociales y enrolarse en su dinámica de "amor libre", disciplina seudo.libertaria anti-drogas (a menos que éstas sirvan para que las recién llegadas tenga su acto sexual de iniciación con Patrick...), la pareja de Lucy y Ted se sorprenden a cada segundo con las actitudes "extrañas" y "escandalosas" que Martha tiene como bañarse desnuda en el lago o entrar en su habitación en plena relación sexual para acurrucarse en una esquina de la cama.

Dentro o fuera, la Martha que descubrimos a lo largo de la cinta es una joven común y corriente, con problemas iguales a los de cualquiera y que, incluso antes de su ingreso a la secta, parece no pertenecer a nada ni a nadie: una joven producto de una sociedad alienante que busca unión y límites en grupos como los que dirige Patrick.

Con un ensamble actoral que entrega interpretaciones interesantes -sobre todo la de Patrick y Martha- una direción de cámara elegante y precisa, y una edición que conecta el presente (fuera) y el pasado (dentro de la secta) con una fluidez que atrapa al principio de la cinta, Martha Marcy May Marlene es el tipo de películas "independientes" gringas que destacan dentro de una industria hollywoodense que funciona con las mismas fórmulas. Sin embargo, más allá de escapar al tufo de Los Ángeles, la película de Durkin acaba por insertarse en ese espacio "independiente" que en lugar de ser sinónimo de forma de producción pareciera cada vez más funcionar como género en sí mismo. 


Y dicho lo anterior, es muy probable que el público mexicano acabe por tener esta cinta en cartelera, aunque sea por una semana, muy distinto a lo que pasa con el resto de lo que se muestra todos los años en esta y otras secciones de Cannes...

domingo, 15 de mayo de 2011

Cannes: Día Uno


Hoy fue el día para "medirle el agua a los camotes" al Festival de Cannes; saber qué tan viable es entrar a ver una película sin acreditación, sin invitación y sin tener una cara perseguida por los paparazzi.

Robert DeNiro, responsable de esta famosa frase en Taxi Driver (Scorsese)
es el presidente del jurado en esta edición 64.

Luego del festival de Toulouse, la idea de ir a Cannes se insertó en mi cerebro. Dudas, problemas de presupuesto y otros factores me habían hecho desistir. Al final venimos, gracias al gran y afortunado pretexto de encontrar ahí a unos productores croatas con los que colaboraremos en Puebla. De ese asunto hablaré luego. Por el momento, las primeras impresiones del legendario festival.


Una primera imagen que llamó nuestra atención fue la gran cantidad de personas que piden invitaciones para ingresar al Palais (Palacio), principal sede del acto y donde se llevan a cabo las principales funciones. Esas mismas, me parece, vienen principalmente para poder "codearse" con las estrellas, con Johnny, con Brangelina; para ver si Carla Bruni-Sarkosy está o no embarazada...

Afuera del Hotel Martinez, esperando la salida de...

Si su intención fuera ver las películas que aquí se exhiben, conseguirían las invitaciones que los Cinéfilos de Cannes regalan para ver, un día después, y en sedes menos glamorosas, todas las cintas que están en la Selección oficial.

Afortunadamente en este día no nos tocó vivir el ajetreo de cámaras, flashes y celebridades marchando por la alfombra roja. Ya sin todo eso, la circulación es difícil aunque no imposible. Festival o no, el domingo en Francia sigue siendo un día con mucho menor actividad.

Entre una y otra proyección, 
las fachadas de restaurantes y hoteles 
ofrecen otros espectáculos (aún) más hollywoodezcos. 

Pero bueno, lo importante es saber que sí, es posible ver películas si uno no está acreditado y no se apellida Pitt. Una opción es la Semana de la Crítica, cuyos boletos son gratuitos. Otra es la Quincena de Realizadores que, aunque tiene costo, ofrece sesiones para todo mundo en precios similares a los de una sala regular: 8 euros. En ambas secciones es posible ver películas aún más "extrañas" que las que se proyectan en la Sección en competencia.

Y si todo eso no es suficiente, y las estrellas de Hollywood escasean, siempre se puede contar con muchas otras "curiosidades"...





domingo, 10 de abril de 2011

El infierno a la distancia

Crónica personalísima sobre El infierno, película de Luis Estrada nominada al premio Ariel, 2011.

Apuré de un trago mi vaso de vino: nada. Seguían ahí, mías y ajenas a la vez, las manos temblorosas.


Preámbulo: Purgatorio
Salí de México en agosto de 2010, cansado por diversas razones del país y buscando un respiro de esa realidad que leía y escuchaba cada día. Y no es que haya padecido de manera directa y constante la violencia, la pobreza, la corrupción o la represión. No. Antes de seguir debo redactar mi “yo confieso”:
Confieso que no conozco el desempleo, que no he probado el hambre y que el sudor no era la moneda que llevaba el pan a mi mesa. Confieso que mi padre no nos golpeaba y que ni él ni mi madre son alcohólicos -ni siquiera de los sociales-, y que en mi casa había un televisor por cada miembro de la familia. Confieso que asistí a escuela y universidad privadas, que vivía en casa propia, que viajé en avión una decena de veces antes de mi mayoría de edad, y que el cine, el teatro y espectáculos eran parte de mi rutina mensual.
Yo culpo de mi cansancio a mis profesores de universidad. A pesar de su relación con el tan temido “Imperio”, encontré mi conciencia social en el departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de las Américas Puebla. Ahí, sobre todo en los últimos dos años, mi consumo de journals y revistas especializadas, de documentales –entre otros del Canal 6 de Julio o del Chiapas Media Project-, y mi relación con el mundo del periodismo universitario me fueron construyendo una visión que pocos miembros de mi familia comparten.

Exiliado por voluntad propia, aterricé el 21 de agosto de 2010 en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, con una visa de estudiante, una novia francesa y el plan de permanecer fuera de México de uno a tres años -sujeto a posibilidad de nunca volver.

Sobra decir que el BiCentenario lo viví a la distancia. De cualquier forma, soy de aquellos que se preguntan, a manera de mantra o eslogan, “¿hay algo que celebrar…?”
Por primera vez me era más fácil hablar en francés y levantar una barrera emocional con lo que expresaba, evitando así que una lágrima de tristeza o ira escapara…

Principio: Subida al Cielo
Nunca he visto tanto cine en tan poco tiempo como en el festival de Toulouse, la ciudad que me alberga hasta ahora. Con el nombre de Encuentros de Cines de América Latina, el acto me acercó a decenas de filmes y de realizadores durante diez días, y me dio la posibilidad de aprender más sobre la cinematografía latinoamericana y el circuito de festivales que lo que jamás hubiera podido en textos escritos.


Además de las secciones en competencia, el acto propuso varios programas dedicados a México dentro de su sección paralela, resultado de la celebración del Año de México en Francia. Aunque al final se vino abajo por las diferencias diplomáticas entre ambos países, el festival supo mantener a la cinematografía nacional en primer plano gracias a distintas proyecciones y a tres homenajes: al incansable director Carlos Carrera; al experimentado actor Damián Alcázar; y al  joven y talentoso Gabino Rodríguez, actor de innumerables cintas a quien, debo confesar, no conocía antes de entrar en contacto con los Encuentros.

Colaboré en el blog de La Pelicula, periódico oficial del certamen, y eso me permitió comer y ver películas gratis. Aproveché además para compartir información con una emisión de radio –Fábrica de sueños- y un colectivo mediático –Los Subterráneos- de Puebla; y con Ibero 909 del DF. Desde el principio, dos cintas que estaban en mi lista de imperdibles eran De la infancia, de Carrera, y El infierno, dirigida por Luis Estrada y protagonizada por Damián. Me interesaban por varios motivos. La primera, como última obra del responsable de El héroe, El crimen del padre Amaro y Backyard, y por sus problemas para encontrar distribución a pesar del Mayahuel en Guadalajara y la trayectoria de su director. La segunda por su tema y por cerrar la trilogía de Estrada que satiriza la realidad histórica, política y social del país.

Las dos se me fueron vivas.

Gracias a Dios -diría mi madre-, antes de concluir los Encuentros me invitaron a cubrir el festival de Marsella, también dedicado desde hace 13 años al cine latino, también con un énfasis en México, y también con El infierno entre sus opciones.

Al acercarme a Andrés, el pintor mexicano, su mirada cómplice me tranquilizó un poco. Alguien con quien compartir la frustración; alguien con quien soltar todo sin necesidad de preámbulos o disculparse por el estado alterado, por mis opiniones o por mi voz entrecortada…

Fin: Descenso al Infierno
A lo largo del festival de Toulouse, la realidad colombiana fue la más presente para mí. A través de Los colores de la montaña de Carlos César Arbeláez, de Retratos en un mar de mentiras de Carlos Gaviria (no confundir con Víctor, el de La vendedora de rosas), de Pequeñas voces de Jairo Eduardo Carrillo y Oscar Andrade, los problema de los más de 5 millones de desplazados, de la guerrilla y de los paramilitares, me conmovieron. Sin embargo, más allá del coraje que me provocó el conocer estas historias –basadas todas en la más cruda realidad, sí- la distancia geográfica y personal con el país sudamericano ayudaron a que mi reacción se mantuviera contenida, pensada, cerebral.


Esa actitud zen se fue derechito a la chingada con El infierno.

Sospechaba, desde antes de verla, que la cinta de Estrada no me dejaría indiferente. Sospechaba que me haría reír pero también encabronar. Sospechaba que estaría llena de historias mil veces escuchadas y leídas, pero también de otras jamás imaginadas. Sospechaba todo esto y, a pesar de ello, mi estado final llegó por sorpresa, como un madrazo directo a las entrañas mientras disfrutas unos buenos tacos de suaperro con su Boing de guayaba.

“¿Pero por qué estás así?”, me preguntaba Fausto, mi anfitrión, al salir de la sala. Él, también mexicano, acababa de ver la misma película. Sin embargo, su reacción era muy distinta. “Sí, sé que lo que muestra es verdad pero no te dice nada nuevo. Todo es muy cliché y su forma de resolver muchas secuencias no me gustó. Yo lo hubiera filmado de forma muy diferente”.

A mí en ese momento –e incluso ahora- la forma de “resolver” las secuencias, de emplazar la cámara en tal o cual toma, me venían valiendo madres, con el perdón de mi insistente uso del francés. Yo me quedé, por el contrario, con la fuerza de las imágenes y del relato que Estrada me ofreció.


En principio y durante el ascenso de Benjamín “El Benny” García (Damián) como narcotraficante, el tono es ágil y ligero, con una carga de humor que, al menos para mí, no ofrecía problemas. La segunda parte, cuando las hostilidades entre los dos clanes Reyes se intensifican, el humor es digerible sólo para aquellos con un distanciamiento de la realidad mexicana, sin con esto insinuar que falle por problemas de actuación, coherencia o dirección.

Para la pareja de profesores universitarios detrás de mí o el estudiante dominicano y su amiga española a mi lado, la operación no tenía fallos: (imagen + audio) (humor [negro]) – nacionalidad = carcajada. Para mí era más difícil. Aunque sabía que debía hacerlo, cuando pensaba que en unos meses regresaría a ese país que veía en la pantalla, la risa se ahogaba en la garganta.

“Y además, los personajes eran totalmente bidimensionales…”. De nuevo Fausto al habla.
Uno de los clanes Reyes.

Los que son parte de la sátira pura y que aparecen dos o tres ocasiones, no ofrecen mayores matices; es verdad. No obstante, mucho de ellos, rodeados de un panorama que no les da muchas opciones y que los hace reaccionar dentro de un espectro limitado, de negro o blanco, de matar o morir, construyen su arco dramático de forma acertada. Además, repito, la sátira se mueve en espectros reducidos de forma natural. Si no fuera así, cabría indignarnos por el retrato limitado de un México desértico y que se termina en la frontera; de policías corruptos e hijosdeputa; de pueblerinos pobres, ignorantes, y devotosdelavirgencitaydesumamacita; y de narcotraficantes ostentosos con camionetotas tuneadas, cadenotas personalizadas, bototas brillantísimas, camisotas de diseños y colores deslumbrantes.

No es el caso. Y para muestra de que la sátira no es lo único que impera, ahí está El Benny, fiel imagen de las incongruencias del mexicano que ama a su madrecita pero no le dirige ni una carta en 20 años o sólo le compra una pinchurrienta televisión –“para que vea sus telenovelas”- cuando empieza a forrarse de lana. Fiel imagen del hombre llevado al extremo por las circunstancias y sabedor, a pesar de todo, de que su comportamiento no es el adecuado pero que, al final del día, hay que chingar antes de ser chingado…

Si yo me indigné no fue por este retrato estereotipado del narcotraficante y el policía corrupto, sino por este retrato basado en la más cruda realidad y que cada día toca a más y más mexicanos.

Si yo acabé con las manos temblorosas, la voz entrecortada y la necesidad de hablar un idioma que no es el mío fue el temor y el conocimiento de que lo que vi es real y sucede; por la impotencia de no poder hacer nada desde acá; por la precisión en la dirección, el guión y las actuaciones.

Si yo acabé con un sabor de boca amargo fue por la duda que Estrada y Alcázar plantaron en mí: si yo me enfrentara a condiciones similares, ¿qué haría? No lo sé y espero nunca tener que responderlo.


Alonso Fragua. 
Toulouse, Francia. 10 de abril de 2011.

lunes, 4 de abril de 2011

¡Terminó la festivalitis!

El festival de cine latino de Toulouse terminó el domingo 27 luego de diez días de mucho cine, literatura, música y el contacto con realizadores de todo el continente, en especial de México y Colombia.

En lugar de hacer una crónica detallada de este acto, mejor los invito a visitar el blog de La Pelicula, el diario oficial del certamen y donde me encargué de la sección en español "Tequila y Tango", amén de haber redactado un par de post en francés y francoñol.

El doblado de La Pelicula. 
Cada día se impreimían los ejemplares 
alrededor de las 6 de la tarde, 
para repartirse en una decena de sitios de Toulouse.

Marjorie, la "Angelita Guardiana" y traductora.
Durante los 5 días que estuvo en Toulouse, 
el cineasta colombiano Carlos César Arbeláez 
fue cuidado por Marjorie.
Aquí, en la proyección de Los colores de la montaña, 
encargada de abrir el festival

Carlos Carrera y su homenaje.
El realizador mexicano fue objeto de un homenaje 
a su trayectoria en esta edición 23 del festival. 
Aquí, en el debate posterior a Backyard. 



María y José y El automóvil gris
El productor musical Tony Gallardo (Tijuana), 
cobijado por su proyecto de María y José fue el encargado de 
musicalizar, en vivo, el clásico de la cinematografía muda mexicana 
El automovil gris.

Luego de conocer a los ganadores y ver todas las películas posibles (¡y gratis, sobre todo!), viajamos a Marsella, donde un amigo hizo de jurado del festival de cine latino de esos rumbos. El contraste fue muy interesante, pues Marsella, según nos contaban, tiene una escena cultural y artística menos desarrollada que la de Toulouse, a pesar de que este puerto es el principal de Europa y la segunda ciudad en tamaño, población y economía de Francia. Por lo mismo, el festival es mucho más pequeño y con una década menos de historia.

¡Bájenle a su desmadre!
Fiesta en el departamento que compartían 
los directores mexicanos 
Yulene Olaizola, Iria Gómez y Sebastián Hiriart. 
Al momento de la foto, 
el vecino de arriba pedía silencio, mientras unos veían a la cámara 
y los otros discutían con él. 
Entre los presentes, Damián Alcázar, Julio Jorquera (Chile), 
Julio Hernández Cordón (Guatemala) y Federico Veiroj (Uruguay)

Pero bueno, de los detalles de Marsella y su festival ya escribiré en otro momento. Mientras tanto, me despido de los Encuentros de Cine de América Latina de Toulouse con este post y sus fotos, y con este momento que registré luego de la ceremonia de premiación, junto a una parte de los más de 200 voluntarios que colaboramos.

viernes, 18 de marzo de 2011

¡Y arrrrrrrancaaaannnn....!

Arrancan los Encuentros de Cine de América Latina de Toulouse (RCALT) en unas horas, y con ellos dos semanas de locura, viendo, oyendo, comiendo y viviendo cine.

También arranca mi participación en La Pelicula (así sin acento) el diario oficial del festival, y en el blog http://peliculacinelatino.wordpress.com. Mis participaciones serán en español y podrán verse en la página principal y bajo la rúbrica "Tequila y Tango". El acceso a ésta última lo encontrarán a la derecha de la página de inicio.

Para comenzar, aquí les dejo la liga directa a la primera entrega, dando clik acá. Se trata de la reseña de "Los colores de la montaña", filme colombiano que abrirá el festival esta noche a las 20:30 horas, en la Cinemateca de la Ciudad rosa.

Nos estamos leyendo.

Trailer oficial de "Los colores de la montaña" 
(Carlos César Arbeláez).

jueves, 10 de marzo de 2011

Cine en Toulouse: Miguel Coyula.

La edición número 23 de los Encuentros de Cine de América Latina de Toulouse comenzarán el 18 de marzo próximo. Como reportero de La Pelicula -el diario oficial del evento- me tocó entrevistar a Miguel Coyula, director cubano responsable de Memorias del desarrollo (Cuba/EUA, 2010). Debido a que su llegada complicaba la entrevista en vivo, hace un par de días me comuniqué con él por teléfono.

El texto está casi listo pero como la primicia le corresponde a La Pelicula -en papel y blog- sólo les puedo adelantar el cierre -mi opinión-, además de compatir algunos videos que espero les abran el apetito por ver esta cinta.


"Técnicamente precisa, visualmente impactante e ideológicamente crítica, Memorias del desarrollo es un verdadero logro de un artesano comprometido con su tiempo y con el arte cinematográfico".

Teaser trailer 1

Teaser trailer 3: Conozcan a Fidel, el bastón...
perdón: Fiddle...

FX: antes y después. ¡Genial!

sábado, 19 de febrero de 2011

El Gallo y las películas extranjeras


Algo que odio en cualquier país es que me receten una película doblada. Cuando se trata de animaciones, está bien, lo acepto. Pero solo en esos casos y dando la opción de verla en VO (versión original).

El problema es que aquí, si no se trata de un “drama” o de una película de “autor” o de “arte” te la tienes que chutar en VF (versión francesa). Cintas como Black Swan, por ejemplo, sí llegan en VO, pero si lo que uno quiere es ver a la Portman en un papel más relajado, apareciendo al lado de Ashton Kutcher, o te resignas a escucharla con las voces de sepa Molière quien, o no la ves.

¿Qué hacer, qué hacer? Les comento mañana…