Mostrando entradas con la etiqueta Mexico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mexico. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2015

Puebla-Toulouse-Puebla

Territorios encontrados, reflexiones sobre migración y desplazamiento es el nombre de la mesa de discusión en la que participaré mañana martes 19 de mayo a las 7 p.m en la Alianza Francesa de Puebla (2 Sur 4920, Col. San Baltazar Campeche).

Para dar orden a mi intervención, aquí algunos puntos a compartir con los asistentes ese día usando como herramienta este blog y otros sitios electrónicos.


- Introducción:
Mi estancia en Francia de agosto de 2010 a octubre de 2011 tuvo como base un proyecto sentimental que vinculé con uno académico y profesional. Para entender el contexto de mi partida de México, aquí un fragmento de la crónica que hice sobre mi experiencia con la película El infierno:

Antes de seguir debo redactar mi “yo confieso”:
Confieso que no conozco el desempleo, que no he probado el hambre y que el sudor no era la moneda que llevaba el pan a mi mesa. Confieso que mi padre no nos golpeaba y que ni él ni mi madre son alcohólicos -ni siquiera de los sociales-, y que en mi casa había un televisor por cada miembro de la familia. Confieso que asistí a escuela y universidad privadas, que vivía en casa propia, que viajé en avión una decena de veces antes de mi mayoría de edad, y que el cine, el teatro y espectáculos eran parte de mi rutina mensual.
[...]



Exiliado por voluntad propia, aterricé el 21 de agosto de 2010 en el aeropuerto Charles de Gaulle de París, con una visa de estudiante, una novia francesa y el plan de permanecer fuera de México de uno a tres años -sujeto a posibilidad de nunca volver.

La antesala

- Capítulo I: Toulouse y las migraciones
Cuarta ciudad en importancia económica y segunda en población estudiantil, Toulouse, la Ciudad rosa, fue mi lugar de residencia. Ahí conviví principalmente con latinos y asiáticos dentro del seno de la entonces llamada Université Toulouse II: Le Mirai donde cursé Francés como Lengua Extranjera (FLE). En enero de 2015, el Insee reportaba que había 453 mil  317 tolosanos, de los cuales, de acuerdo al ATLAS de la migración de la región de Midi-Pyrénnés, 1 de cada 10 es inmigrante (pág. 5); a su vez, la mitad de esos inmigrantes es de origen africano (pág. 6).

Otra cara de la ciudad vinculada con la migración la constituyen los refugiados republicanos que hicieron de ella la capital del exilio español; en general el sur francés recibió a gran cantidad de ibéricos que huían de Franco.


Bernardo Djatang, colega migrante


- Capítulo II: Yo y la migración
Además de mi calidad de inmigrante, mi acercamiento al tema de manera más profesional y ordenada se dio hacia el final de mi estancia en Francia durante la preparación del proyecto audiovisual (inconcluso) sobre la calle Bayard

Gracias a este documental con tintes de ficción conocí la experiencia migratoria puntual de amigos latinos y franceses además de conocer mejor mi barrio adoptivo donde la presencia de culturas extranjeras era notoria. Así describía esta variedad de Bayard en su momento:

Más allá de poseer los colores de alguna de las numerosas comunidades de inmigrantes que habitan aquí, Bayard ofrece una visión de la realidad económica y social de Francia. Sin ser exhaustiva, la lista incluye: más de cinco restaurantes de kebabs, una peluquería árabe, una tienda de “noche” –también árabe-, un par de panaderías y pastelerías, una tienda de ropa africana, una asociación de tango, decenas de consultorios médicos, tres tiendas de distintas cadenas francesas, un par de restaurantes asiáticos, un restaurante de alta comida regional, dos salones de belleza 100% franceses, una estación de bicicletas propiedad del ayuntamiento, media docena de taxiphones o locales para llamadas al extranjero, y varios hoteles de tres, dos o cero estrellas donde las prostitutas de la zona cierran sus negocios.

Solidaridad con México


- Capítulo III: Contactos galos
Mi contacto con franceses se dio en un marco de carácter más formal, cada vez que necesitaba emprender un trámites administrativos, en mi lugar de trabajo y en los distintos proyectos radiofónicos y cinematográficos donde colaboré. Como es normal en estos casos, fue hasta mi regreso a México que pude sopesar lo que mi estancia fuera me dejó. 

Los poblanos de Patita de Perro en Toulouse


Es claro que mi experiencia en Francia sigue ofreciéndome distintas oportunidades y otras nuevas experiencias en el plano personal y profesional -prueba de ello es esta participación en una actividad de la Alianza Francesa de Puebla. Sin embargo, mucho del éxito de mi re-inserción en el campo labor poblano se lo debo a mi capital social previo a mi desplazamiento. Lo importante, creo, es buscar enriquecer nuestra mirada a través de la mirada ajena, ya sea desde nuestro lugar de origen o fuera de él.
Marsella

Nîmes

lunes, 29 de abril de 2013

La Batalla de Puebla, mi cumpleaños y Wikipedia



En mi niñez, la conmemoración de la Batalla del 5 de mayo significaba problemas para celebrar mi cumpleaños un día antes. Con los puentes provocados por el Día del Trabajo y el de la Batalla, mi madre tenía que esforzarse por invitar a mis amigos en el momento preciso pues varios de ellos salían de la ciudad, obligando a que no hubiera fiesta o se moviera al momento exacto en que la gente seguía en Puebla.

A estas alturas del partido, el festejar un año más entre responsabilidades laborales y demás asuntos de la vida adulta pasa muchas veces a segundo plano. No obstante, para esta ocasión la forma de celebrar mi cumpleaños definitivamente será especial y diferente. Resulta que el 4 de mayo próximo tendrá lugar el segundo Editatón Puebla, organizado por Wikimedia México y varias organizaciones locales, principalmente Astrolabio, agencia de consultoría de proyectos. Un editatón se refiere a un maratón de edición en que los participantes actualizan, corrigen y suben información confiable y con fuentes verificables a Wikipedia.




Para esta segunda convocatoria, dada la fecha, el tema central será la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862. El fin de semana pasado nos inscribí a mi esposa y a mí, ella como traductora, y yo como editor/wikipedista, así que desde las 10 a.m. hasta las 2 p.m. aproximadamente, estaremos contribuyendo a que la gente pueda informarse de forma más precisa sobre este hecho histórico fundamental que, incluso en nuestro país, es poco entendido. Ya no se diga fuera de nuestras fronteras. La forma de hacerlo es muy sencilla. Solo basta ingresar a la página www.editatonpuebla.com e indicar de qué forma quieres contribuir: como editor/wikipedista, como traductor, fotógrafo o ilustrador. Profética Casa de Lectura, patrocinador de la actividad, dará un paquete de libros y un vale de 15 % de descuento a los primeros 40 inscritos.

La sesión constará de dos partes. En la primera, la gente de Wikimedia México explicará la filosofía de su organización y los proyectos que la integran –el más grande y conocido es Wikipedia pero hay otros como Wiki Commons- así como el estilo de escritura enciclopédico y la manera de generar y corregir los contenidos de esta enciclopedia virtual. La segunda parte será la integración de grupos de trabajo para editar la información sobre el 5 de mayo y temas afines como puede ser el sitio a la ciudad de Puebla y su eventual toma en 1863, por ejemplo o lo que fue la Batalla de Camaron



Además de la gente que trabajaremos desde Puebla, Wikimedia España llevará a cabo una actividad simultánea para que los contenidos generados desde aquí se traduzcan al catalán. Los organizadores de Astrolabio trabajan para que Wikimedia Francia se una al esfuerzo aunque la traducción al francés está garantizada gracias al apoyo humano que la Alianza Francesa de Puebla prestará a la actividad.

Para mayores informes, pueden consultar a los organizadores de Astrolabio a través del correo que figura en el cartel además de inscribirse desde ya en la página previamente proporcionada. Nos vemos el sábado en el HUB Emprendedor del Centro de Innovación y Diseño Estratégico Aplicado (IDEA) en la 4 Poniente, esquina con 11 Norte, en el Centro de Puebla.

martes, 30 de octubre de 2012

Clampf, clampf


Durante mi estancia en el País del Gallo, la inspiración me visitó un par de veces y, producto de una de ellas es este cuento que recientemente fue publicado en México por la revista literaria Los Bastardos de la Uva (Año 3, número 10, julio-septiembre 2012).

Lo comparto ahora con ustedes, esperando que les guste, y si no, pues ¡adelante los jitomatazos que de esos se aprende mucho!

Clampf, clampf
I
La primera vez que escuchó el clampf fue en su oído derecho. Siempre fue en el derecho. Luego de trabajar por más de doce horas lo atribuyó al cansancio. Menos de sesenta segundos después, el sonido apareció de nuevo. Pensó entonces que sería el palpitar de su corazón, distorsionado por la almohada que recibía la mitad derecha de su rostro a medio dormir.

Contó los intervalos entre cada clampf. Al notar que estos eran irregulares, descartó la idea del corazón. ¿Sería un sonido originado fuera de su habitación? No, no podía ser. Sin duda venía desde el interior de su cuerpo, o acaso de las entrañas de la almohada o del colchón, pero eso tampoco sonaba probable. ¿Entonces?

Elaboró un par de teorías con las últimas neuronas activas que le sobraban. Cada una más improbable que la anterior, desechó todas las explicaciones y cayó en un sueño profundo. Al despertar, olvidó el suceso. 

II
Antes de trabajar en el hotel, Sleep Walk era una de sus canciones favoritas. Sí, lo sabía, el tema de Santo & Johnny había sido agotado varias décadas atrás por los medios (y los complejos turísticos) como símbolo del “paraíso tropical”. El enamoramiento con sus notas le venían de la interpretación de Julio Revueltas, en su opinión, el mejor ejecutante de este clásico –y de cualquier otro, si le preguntaban.

Para la segunda semana, lo último que deseaba era escucharla una vez más, sin importar de cuál de las innumerables versiones se tratara. No obstante, los gringos –y franceses y británicos y canadienses…- que ponían pie en la recepción celebraban, sin excepción, el ambiente relajante del sitio, incluido el tema musical de sus vacaciones ideales.

Esa mañana, al escuchar de nuevo un clampf, pensó que sus oídos reaccionaban de forma original al hartazgo musical que sufría desde hacía seis meses. En ese momento ya no distinguía qué tipo de notas eran más fastidiosas, si los do re mis que salían de los altoparlantes o las de los periódicos que informaban sobre la última circular del gobierno gringo –o francés o británico o canadiense…- dirigida a sus conciudadanos para que tomaran precauciones en caso de visitar México.

No era que le importaran las relaciones diplomáticas, la política o la inseguridad, pero cuando uno trabaja en la industria sin chimeneas este tipo de cosas podían afectar el bolsillo, decía siempre que sus amigos tocaban el tema y él replicaba que esos pinches periodistas y su amarillismo...

Clampf…

III
Después del quinto o sexto empezó a contarlos. Como estaba comiendo, sólo llevó la cuenta mental. Al regresar a la recepción tomó un papel y fue agregando bloques de cinco rayitas, como un náufrago o un preso que cuenta sus jornadas de infortunio.

Al final de su turno eran cinco bloques. Veinticinco clampfs. ¿Veinticinco qué? Seguía sin saberlo…

Clampf, clampf…


IV
La única vez que intentó describirlo, a la semana de que inició, el sonido fue bautizado, para empezar, como clampf. Fue lo mejor que se le ocurrió.

Los adjetivos se le juntaban y se inventaban en su boca. Lo que en principio era mudo y opaco se tornó “aguoso” y “maderozo”. Lo que en principio había vivido como algo “curioso” era, ya, algo insoportable, no por la molestia del sonido mismo sino por el misterio que planteaba.

El doctor y los rayos X no encontraron nada. El acupunturista no encontró nada. La bruja no encontró nada. Nadie encontró nada. Y él seguía sin saber nada excepto que el registro de clampfs llegaba ya a 450 en un mes.

V
El comando llegó encapuchado y armado hasta los dientes –perdonando la figura tan manoseada. Ni las cuarenta y cinco cámaras de seguridad ni los tres kilómetros de manglar seco que separaban la carretera del hotel sirvieron de mucho. Iban por el dinero y las joyas de los gringos –y de los franceses y de los británicos y de los canadienses…

Cansado por el clampf que no dejaba de sonar en su cabeza, se había refugiado en el baño de la recepción. Cuando salió, su mirada se perdió en la oscuridad circular de un cuerno de chivo que lo veía a un par de centímetros. Como las joyas no fueron suficientes –nunca lo eran, al parecer- el comando tomó tres rehenes, enlistados de la siguiente manera: la pinche gringuita aquella que no deja de gritar; el trajeado ese con cara de huele pedo que parece ser el gerente, y el pobre pendejo que salió del baño.

No sabe si por sadismo o por simple logística, antes de llevarlos a la casa de seguridad fueron testigos –de oídas- de otros dos atracos a complejos turísticos de la zona.

Cuando finalmente abrieron las puertas y bajaron de la camioneta, no eran tres sino doce.

Uno a uno los colocaron contra la pared, los desnudaron y ataron de manos. Les asignaron un número y decidieron su turno de ejecución con dos dados. Él sacó el doble seis.

Cada vez que uno de sus compañeros caí muerto, un clampf sonaba fuerte y claro en su oído derecho. Al final, el clampf que le correspondía opacó el sonido de la detonación dirigida a su cabeza. No se podía quejar: no oiría más el clampf y conocía ahora su significado…

Alonso Fragua
Toulouse / Roquebrune Cap Martin, Francia, 4 de abril de 2011. 

La primera versión del relato tenía la siguiente nota al final, previo a la firma y la fecha:
Los números cambian según la fuente consultada. Sin embargo, si creemos en los datos del gobierno federal, encontramos que en lo que va de la administración del presidente Felipe Calderón en México, “suman más de 34 mil muertes relacionadas con el crimen organizado” (El Universal, 14 de enero de 2011. Nota firmada por Mario Andrés Landeros y consultada el 4 de abril de 2011 en http://www.eluniversal.com.mx/notas/737315.html. Cifras presentadas por Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional).




domingo, 1 de julio de 2012

El Chile y el Gallo: Diferencias electorales

Hoy acudí a votar en las elecciones federales. Una de las más importantes en la vida de México, según aseguran muchos analistas. Cualquier sea el resultado, será significativo: el regreso a la "dictadura perfecta" del PRI, como la llamó Vargas Llosa, el giro hacia la izquierda con el Movimiento Progresista o la primera mujer presidente con el PAN.

Imagen obtenida de www.laeconomia.com.mx

Sin embargo, el resultado no es el tema de este post, sino el proceso para llegar a él.

Si yo les compartiera tres detalles sobre esta jornada a mis suegros en Francia, sería objeto de risas y/o miradas de desconfianza y preocupación por saber que su hija y yerno viven en un país así.

1) La ley seca: Para mí ya casi es natural que un día antes de la jornada electoral no se venda alcohol, a pesar de que tengo bien claro de que "las mejores fiestas se dan en ley seca" como escuché a muchos decir y a otro tantos tuitear. Simplemente hay que abastecerse unos días antes ¡y listo! Lo triste aquí es que el gobierno tiene que inhibir que la gente se alcoholice y no vaya a votar o que se torne violento cerca de una casilla.

De acuerdo a Wikipedia, "en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, México, Perú, Uruguay y Venezuela esta norma [la ley seca] entra en vigencia siempre cerca de cualquier tipo de elección a nivel nacional, como por ejemplo votaciones para Presidente y Congresistas de la República, Alcaldes o Presidentes Regionales". En países que nosotros en América Latina consideramos "menos desarrollados", como los africanos, esto no es necesario. Aquí la dejamos...

2) El IFE y los ciudadanos responsables: Hasta el cansancio el Instituto Federal Electoral (IFE) y uno que otro observador externo, nos han hablado sobre la confiabilidad del proceso electoral ya que éste es organizado y controlado por ciudadanos como tú y yo.

Efectivamente, otros países de la región y del mundo, desde hace años hablan de instaurar institutos similares. Efectivamente, el IFE es una organización de vanguardia en muchos sentidos y su más grande logro fue la alternancia en 2000. Sin embargo, nada es perfecto, y disculpen mi desconfianza y sentido crítico.


Cito los carteles del IFE colocados en las casillas hoy: "¿Quiénes cuentan los votos? ¡Tus vecinos! Los de las casillas son tus vecinos, amigos o familiares, es decir, personas como tú en las que puedes confiar".

Esos mismos vecinos, amigos y familiares que nos piden confiemos en ellos, hoy llegaron tarde a cumplir con su responsabilidad. Mi casilla, en lugar de a las 8 de la mañana, inició funciones a las 9:45. ¿Es tan difícil llegar a tiempo un día en la vida? Si son mis vecinos, quiere decir que viven cerca, ¿no es así?

¿Cómo les voy a confiar algo tan precioso como el conteo de los votos responsable y atinadamente si no pueden cumplir con algo aparentemente más sencillo como es el llegar con puntualidad?



Y no solo fue la mía. Los noticieros y portales informativos nos indican que esto es algo generalizado, hoy y en otras ocasiones: Pide paciencia consejero ante demora en la instalación de casillas. Y esto en Estado de México, y esto en Quintana Roo, y en Chihuahua y...

"Si una casilla no abiera a la hora en Francia, tendrías a una turba tirando la puerta para entrar. ¡Una huelga segura!", me decía por teléfono mi mujer -medio en serio, medio en broma- mientras hacía cola esta mañana.


3) El premio por votar: Y la última y no sé qué tan preocupante, la "recompensa" por votar.

El descuento o la promoción en tiendas, restaurantes y servicios al mostrar el pulgar entintado. ¿Qué el premio y el beneficio en sí no es la oportunidad de expresar qué es lo que quieres para México (IFE dixit)?

En fin... Ahora a esperar las angustiantes horas a que declaren ganador... 

domingo, 29 de abril de 2012

Peor que en Camarón

Gracias a una clase de video documental en mis años universitarios me enteré que en Veracruz existe un lugar que se llama Camarón. Y no solo eso, sino también que ahí se libró una batalla durante la Intervención Francesa.

Los protagonistas de mi trabajo final eran Los Legionarios. No los de Cristo sino un grupo de motociclistas que, al investigar sobre el origen e historia de su nombre, desubrieron que cada 30 de abril, representantes del ejército mexicano y del francés conmemoran aquella batalla ocurrida en esa fecha de 1863 donde Francia estuvo presente a través de la Legión Extranjera.

Tiempo después, al entrar en contacto con la cultura francesa a través de mi esposa, descubrí que, si bien la campaña militar en México no es muy estudiada en la historia oficial gala, sí existe una frase que alude a este momento en particular: "peor que en Camarón" (o Camarone, como lo escriben por allá). Y aunque muchos ni siquiera saben su origen, la frase sigue presente.

Memorial de la batalla

El 30 de abril de 1863, un destacamento de la Legión Extranjera bajo las órdenes del capitán Jean Danjou tiene el encargo de proteger a un convoy proveniente de Veracruz que trasporta dinero y armas para los franceses.

A las 7 de la mañana el destacamento de 72 hombres es atacado en Palo Verde, los cuales se refugian en el patio interior del albergue de Camarón, el cual estaba rodeado por muros de tres metros de alto. Danjou decide resistir ahí el mayor tiempo posible con el fin de que el convoy no sea atacado por el enemigo.

Un oficial mexicano, considerando lo desproporcionado de las fuerzas -el ejército mexicano cuenta con 600 elementos de caballería y mil 200 de infantería- propone al capitán Danjou que se rinda. La respuesta no se hace esperar y el ataque comienza a las 10 de la mañana.
Imagen obtenida del blog Terre & Peuple Provence
A mediodía, Danjou es asesinado con una bala en pleno pecho. Dos horas más tarde, el subteniente Vilain cae de su torre y los mexicanos incendian el albergue mientras los legionarios siguen resistiendo. A las 5, el subteniente Maudet aún resiste con apenas 12 hombres. Una hora después, al asalto final sucede: no quedan más que cinco hombres aguantando al fondo del patio, bayoneta en mano y con un cañón, armas que usan para defenderse de los atacantes. Maudet y dos hombres más caen.

No queda más que el caporal Maine y dos soldados. El coronel mexicano les pide que se rindan. Los legionarios aceptan con la condición de que les permitan conservar sus armas. La respuesta: "No se le niega nada a hombres como ustedes".

Los 72 hombres de Danjou han resistido durante 11 horas ante 2 mil combatientes mexicanos que acabarán con un conteo de muertos y heridos que suman 600 efectivos.

Cada año, el 30 de abril, en Camarón de Tejepa, Veracruz, se pueden ver a dos destacamentos militares, uno mexicano y otro francés, que rinden homenaje a los 72 héroes de Camarón.
Pequeña diferencia:
la placa conmemora la proporción de "diez contra 40",
la cual es exacta, pero habla de 10 y no 11 horas de batalla.
Traducción personal del texto "Camarone" contenido en el libro L'Histoire de France. De 1789 à nos jours POUR LES NULS de Jean-Joseph Julaud (Éditions First, 2006; página 185). O lo que es lo mismo, La historia de Francia para tontos.

lunes, 2 de abril de 2012

El Gallo y las "femmes de ménage"

Una "femme de ménage" no es otra cosa que "señora de la limpieza" en nuestro mexicano. 


Cosas curiosas para nuestra idiosincracia, aunque el poder adquisitivo de la clase media francesa les permitiría el lujo de recibir ayuda para mantener el hogar en orden, el tener a una persona que ayude en estas labores es visto como algo sumamente snob, burgués y cualquier otro adjetivo similar.

"Al diablo el quehacer y viva el tiempo libre"
Un hogar de clase media, si acaso, recibirá a una femme de ménage una vez por semana y eso ya es bastante extraño. Si la familia de la que hablamos posee un château con viñedos o cabezas de ganado, entonces la servidumbre será algo natural y necesario.


Hay que ver, también, que la semana de 35 horas permite que tanto hombres como mujeres tengan el suficiente tiempo para dedicar unas horas al necesario cuidado de su entorno familiar, incluida la limpieza de la casa. 

Además, por muy poco tiempo libre que tengan, por mucho dinero que ganen, el tener a una persona a su servicio de esta forma es visto como algo cercano a la esclavitud, una relación que denigra al otro por mucho que exista un contrato, seguro de desempleo y de salud, etc -todo esto, claro, si la contratación es a través de una agencia; si se hace "au black" (ilegalmente) no hay nada.

Todo esto contrasta con la mentalidad mexicana que ven en la posesión de una "muchacha" un sinónimo de estatus

Por ejemplo, mis vecinos, cuyos ingresos provienen en parte de un puesto de antojitos, tienen dos femmes de ménage: una de planta y otra que viene ocasionalmente. Su casa, sobra decir, no es una residencia en Las Lomas (ni Angelópolis ni de Chapultepec).

Y cuando el Gallo sale de Francia, la cosa no cambio mucho. Anne Stéphanie, mujer parisina con estudios de maestría, reside en Puebla. Por diversas circunstancias ha aceptado contar con una "muchacha" que la ayuda en el hogar a pesar de que sus únicos compromisos diarios son dos horas de clases de español.

La situación la pone tan incómoda, que siempre encuentra un pretexto para ayudar y aminorar la carga de trabajo de su empleada. Mientras ésta aspira en el piso de arriba, Anne Stéphanie lava los trastes.

-Señora, tenemos un problema - le dijo un día la susodicha mucama.
-Ah, sí... - contestó preocupada la Señora de la Casa temiendo haber dicho o hecho algo culturalmente inaceptable.

Y sí, lo culturalmente inaceptable es que "si sigue ayudándome, no voy a tener trabajo que hacer aquí, y así yo no puedo...".


En otras ocasiones, el motivo de problemas fue que, tras fiestas de fin de semana, la Señora le pagó algunos pesos extras por tener que limpiar soberano desorden. "No necesita pagarme más. Este es mi trabajo".

miércoles, 28 de marzo de 2012

A un año del MPJD...

A un año de iniciado el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. A un año de trabajo, de polémica, de encuentros y desencuentros, de besos y abrazos, de rabia y tristeza, de visibilización de víctimas y ponerse en los zapatos del otro, de reflexiones y muchas cosas más que no sabemos cuánto más continuarán.

A un año del 28 de marzo en Cuernava, esta crónica escrita en Toulouse. No un texto nuevo pues, como he dicho antes en este blog, la vida en México, tan intensa en todos sentidos, me ha impedido generar algo nuevo. Espero, sin embargo, que con estas líneas y todas las que se propaguen por la red a través de distintos organismos, que el MPJD siga vivo, siga activo, siga y siga...


No recuerdo dónde estaba el 28, ni las razones para no participar de él. Esta, entonces, es una crónica de lo que para mí -y para Toulouse- fue el inicio del MPJD, unas semanas después.

¡Somos l@s Attention Whores de la diáspora!

Cincuenta eran más que diez, eso nadie lo dudaba. Cuarenta que salieron de algún lado, que estaban allí, que estuvieron ahí todo el tiempo y cuyos nombres y rostros no conocimos sino ese 7 de mayo.
  
Vayamos unos días atrás. Era el lunes 2 del mismo mes y el conteo inicial nos ponía en vergonzosa desventaja. Si existe algo que te hace reflexionar sobre tu propio país es un número mayor de extranjeros en una reunión para discutir la estrategia solidaria con la Marcha por la Paz con Justicia y Dignidad del 8 de mayo convocada por el poeta Javier Sicilia.

E, antropólogo social de Cuernavaca fue quien nos llamó. Minutos después de la hora señalada llegó L, arquitecta de Monterrey. I, comunicólogo de Puebla, tomaba notas para esta crónica. La mesa la completaban JP una pareja de franco-españoles, hijos de refugiados republicanos y relacionados con redes de apoyo zapatista; A, un francés retirado que hablaba poco español pero que dio clases de tzotzil en la universidad; y nuestra anfitriona, M, otra hija de republicanos dedicada a la docencia y al documental en video. Hora y media después llegaba B, ingeniero y artista plástico del DF, y el equilibrio numérico al final se instalaba.

Luego de escuchar las distintas sugerencias, se decidió convocar a un acto sencillo pero simbólico el sábado, en la plaza del Capitole. La selección del día obedeció a que Toulouse muere cada domingo y uno de los objetivos principales era comunicar nuestro mensaje a la ciudadanía francesa. Además de reunir a los connacionales radicados en la Ciudad rosa, era nuestro deseo informar que existe un estado de emergencia en México, provocado no por un “salvajismo” natural de parte de los que viven entre los ríos Bravo y Usumacinta, sino como resultado de una multitud de factores, entre internos y externos, que han destruido el tejido social, ensanchado la brechas entre los más ricos y los más pobres, y facilitado la impunidad en todas sus formas y sectores.

Al disolver la reunión, la expectativa era modesta: con 10 asistentes nos dábamos por bien servidos. La intención era hacer algo, lo que fuera, sin importar el impacto. Saber que no nos quedaríamos con los brazos cruzados, en la distancia física y emocional que tantas veces nos había hecho reaccionar de formas tan extrañas desde que participábamos de la diáspora mexicana.


L@s Attention Whores Antimexican@s
La comunicación se mantuvo por correo electrónico y a través del nuevo grupo de Facebook. Al no encontrar uno que concentrara los esfuerzos en Francia, creé “¡No más sangre en México! / Plus de sang au Mexique ! @ France”; ese mismo día descubrí a los compañeros de “Mexique: 35000 morts”, con base en París. Días después agregábamos a nuestra lista de contactos a “Mexicanos en Holanda por la Paz en México”.

El nombre fue copia de “No más sangre en México! / kein Blutvergießen mehr in Mexiko! @Berlin”, activo desde días antes y que lograría una asistencia de 250 personas a su acto del 8 de mayo, según sus encargados de prensa.

El 4 me descubrí con los ojos prisioneros de la pantalla de la computadora, viajando de un muro a otro del Librocara, y de regreso a mi correo, donde cada hora borraba una veintena de notificaciones de nuevos mensajes. Durante todo ese tiempo, la discusión en los distintos foros cibernéticos que estábamos inaugurando demostraba cierta unidad de criterios, rodeados de distintos matices ideológicos que, sin embargo, nos separaban de otras voces que ya empezaban a llamarnos “anti-mexicanos” y “borregos”.

Fue una usuaria de nombre Norma que en algún muro publicó varias veces el mismo mensaje. Palabras más, palabras menos, decía que “la ropa sucia se lava en casa”, que no era a Calderón a quien le hacíamos “mala publicidad” sino a México y a sus destinos turísticos. Pero bueno, seguía, “qué se puede esperar de un movimiento que surgió en Francia (sic), país cuyos gobernantes defienden a una secuestradora”.

Y en otro, daba la estocada final: “su meta no es otra que saciar sus egos, decirle al mundo ‘aquí estamos’ y no ven el impacto negativo de sus acciones en México. No son más que unos attention whores”.

En medio de esa posición, una duda se insertó en mi cerebro: ¿tenía razón Norma en llamarnos attention whores? ¿O sería sólo yo? Sirva de prueba esta crónica… ¿No buscábamos, sobre todo, la atención del público fuera de México sin preocuparnos de que la mayoría de nuestros compatriotas ni siquiera tienen acceso a internet y, por tanto, a nuestras discusiones en línea? ¿No son muchas veces este tipo de marchas un grito que suena un poco a “mírame, mírame, mírame”?

¡Claro que sí! Éramos, somos y seguiremos siendo individuos que reclaman la atención de los medios de todos los rincones pero, sobre todo, de nuestros conciudadanos, de aquellos que viven en el paraíso de la indiferencia, en la comodidad de la ceguera, en la actitud distante que responde a una primera invitación al acto solidario con mensajes como “mejor dejemos de estar de argüenderos y organicemos una party para el 5 de mayo, ¿no?”

Esa atención, empero, no la reclamamos para nosotros sino para todos los que no tienen, como nosotros, medios y fuerzas para gritar…

Verde-blanco-y-rojo en el Capitole


Las 11 en punto. La ciudad de Toulouse ofrece una plaza del Capitole ocupada por las carpas del festival de cómics y un cielo encapotado de gris. La gente comienza a llegar con mantas y cartulinas blancas con mensajes negros en español y francés: “Basta de impunidad”, “Hasta la Madre”, “No necesitamos una guerra para acabar con la corrupción” o “40 mil muertos en 4 años: ¡no queremos 20 mil más!”

            No hay orden, es cierto. La gente sigue llegando sin saber exactamente cómo participar. A algunos se les ha pedido que repartan hojas con la carta de Sicilia traducida al francés y una más con un texto que resume la situación en México. La policía se acerca. Pregunta por el permiso para la “manifestación”. No es una manif, decimos, sino una simple asamblea. No marcharemos, no bloquearemos la circulación, no repartiremos nada a menos que nos lo pidan de forma directa. Nuestro dolor se expresará en silencio…

            La policía se va. Los lazos de tela roja siguen circulando para ser amarrados al brazo. El grupo crece y sigue sin forma, sin orden. Una vez que todos han acabado sus pancartas, sus víctimas de cartón y sus pequeños altares con flores y velastoma la palabra. Sin previo aviso, sin micrófono, sin subir la voz, comienza a leer la carta del poeta adolorido, del padre rabioso convertido en activista inexperto.

            Las lágrimas llegan a los ojos de E a los pocos segundos. Cuernavaca, su ciudad de origen, y sus amigos con apellidos que hoy figuran en la prensa entre los “daños colaterales”, gritan de dolor a través de su voz entrecortada que poco a poco domina a la cincuentena de asistentes, conmovidos, atentos; silenciosos.


Es el turno ahora de la “Declaración de principios” compartida por el grupo de mexicanos en Berlín del Librocara, en voz de una pareja franco-mexicana: “Somos mexicanos. Lo somos por nacimiento y por convicción. Cada uno de nosotros, por una razón diferente, vive en Francia (…) Entre quienes formamos parte de esta iniciativa hay diferentes visiones de México. Nuestras inclinaciones partidistas y nuestros enfoques políticos son variopintos cuando no discernientes. Eso, lejos de ser un pretexto para el alejamiento, ha resultado un motivo de acercamiento (…)”.

Las cámaras registran todo lo que ven y escuchan para mandar la prueba indiscutible al otro lado del Atlántico. Los discursos dan paso al son jarocho con letra de protesta. “Indignado el corazón la violencia que me arranca, la violencia que me arranca indignado el corazón: Ay que sí, que sí, que no, viva la manifestación…”





        ¿Y después? ¿Qué sigue? La pregunta flota entre todos. No sólo aquí y ahora, sino allá, mañana, ¿qué viene? habla de nuevo y convoca a una reunión en junio, a no perder el contacto, a empezar a reflexionar sobre la manera de construir un mensaje “que le hable en sus términos a Calderón”, para que finalmente entienda que la violencia no es el camino para la paz. “Si es necesario que se lo diga el mismo Papa…”

Allá, mañana
L@s Attention Whores seguimos en la red bajo distintos perfiles y agrupados por doquier en las redes sociales. Buscamos ahora que el ánimo no decaiga, que las ideas fluyan y que las reflexiones se compartan. Buscamos que los que no tienen acceso a internet nos conozcan, a través de la radio, de la televisión o de viva voz. Que aquellos que nos califican de borregos-nacos-antimexicanos-grilleros-mascafierros-comecuandohay-cargapalitos escuchen nuestros argumentos, nuestras sugerencias para llegar al mismo lugar que ellos anhelan: la paz, la tranquilidad, la justicia y la igualdad.

            Y a pesar de lo que creíamos, somos legión…



Toulouse, Francia. 10 de mayo de 2011.
Iñigo Medina.