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jueves, 29 de diciembre de 2011

Paris: La Torre Eiffel

La Dame de Fer
Luego de un par de días en París y, como buenos turistas, ya habíamos visitado los sitios más emblemáticos antes de empezar los recorridos más "sofisticados" y menos clichés.

Uno de esos es la torre Eiffel, el sitio más visitado en el mundo, según muchas fuentes.

Uno de los retos que nos impusimos Marjorie y yo era ver quién de los dos la encontraba a la famosa Dama de Hierro primero. Perdí...

¡Presumiendo su victoria!
Luego de visitar la Conciergerie -en un momento cárcel de paso de los "enemigos" de la Revolución antes de condenarlos a la guillotina- y de pasear por algunas calles de la Cité, la isla donde está también Notre Dame, fue Marjorie que la vio entre los árboles.

La Conciergerie, en un principio palacio del rey.

Años después de estar encerrada en la Conciergerie,
la celda de María Antonieta fue convertida en capilla.
Vitral de la Sainte-Chapelle o Santa Capilla 
ubicada al lado de la Conciergerie.
Detalle de la capilla de abajo, destinada a los "plebeyos".


Un día más tarde, luego de la tumba de Napoleón I y caminar al borde del Sena, llegamos a los pies de la obra de Gustav Eiffel que originalmente estaba destinada a ¡ser desmantelada luego de la exposición universal! Por fortuna, y a pesar de las críticas, se mantuvo en pie.

Y aunque no subimos -la cola era demasiado larga- sí pasamos un buen rato disfrutando de su vista desde el Campo de Mars, mientras tomábamos nuestra comida del mediodía.

lunes, 22 de agosto de 2011

También en París hay "fayuca"

La guía recomendaba el "mercado de pulgas" de Saint-Ouen así que la idea de ir a curiosear antigüedades a este barrio nos pareció ideal.

Sin embargo, de este lado del oceáno el término "pulgas" no implica forzosamente antigüedades. En lugar de visitar un mercado al estilo Los Sapos de Puebla, acabamos recorriendo la "fayuca" parisina.

Ropa y zapatos de distintas marcas, artículos electrónicos, e incluso dos puestos de armas -que se anunciaban como los únicos en el lugar-, fueron parte del recorrido tanto en las calles que llevaban al mercado como dentro de éste. De los cerca de 50 o más puestos, no más de 5 tenían alguna curiosidad antigua. La pinta de todos era igual de ilegal e irregular que en el mercado Jorge Murad alias La Fayuca de Puebla o de cualquier zona cercana a una estación de metro del DF.
En las inmediaciones del mercado.
Al menos las últimas veces que fui a la Fayuca, jamás me sentí en peligro, cosa muy distinta a lo que viví aquí -cabe aclarar que la pinta de turista con el estuche de la cámara a un costado ayudó bastante al sentimiento.

Al alejarme de ahí, sentí una mezcla de rabia y tristeza, no porque mi imagen de París, la Ciudad Luz, se hubiera transformado. Tampoco porque desconociera que lugares como este existen en el "Primer mundo". No. La rabia y la tristeza fueron porque, a pesar de que este mercado está a unos kilómetros del centro de la ciudad, en pleno corazón de Francia, los franceses creen -¿o nos hacen creer?- que este tipo de sitios sólo existen en países de América Latina, de África o de Asia, jamás en su propio territorio.

Al mismo tiempo, recordaba una conversación que tuve una noche antes con un parisino que me confesaba que su película mexicana favorita -quizá la única que jamás había visto- era Amores perros. Mientras nosotros en México escogemos como escenarios a las fayucas que nos rodean, los franceses prefieren contar sus historias en la parte bonita, en barrios como Montemartre, y engendrar fábulas llenas de color como Amélie.
Montmartre


La famosa épicérie de Amèlie
Y no digo que sólo debamos hacer Amelies a la mexicana pero de vez en cuando nosotros mismos somos responsables de cómo nos ven afuera. Y eso era en el pasado, cuando aún teníamos otras cosas que mostrar. de nuestro país. Hoy, ya no estoy tan seguro...
Santos-Morelia, sexta jornada, torneo de apertura...
Nota: por obvias razones no saqué la cámara y por lo mismo busqué en la red imágenes para ilustrar este texto. Al parecer lo que encontramos no fue el famoso mercado de pulgas, sino otro, también de "puces", más marginal e irregular pero igual de real.

domingo, 22 de mayo de 2011

Cannes: Midnight in Paris.


Más que una reseña, la nueva película de Woody Allen, Midnight in Paris, merece una lista de referencias para disfrutar al máximo la experiencia fílmica que propone. Y no es que la cinta que abrió Cannes el pasado 11 de mayo no se pueda ver sin este "manual".

Simplemente me parece que el escribir una crítica (más) sobre el asunto sería perder la oportunidad de repasar (yo mismo) la serie de personajes y temas que el neoyorquino revisa en su sexta producción fuera de la Gran Manzana, desde la indispensable Match Point (2005).

Así que, con el único comentario de que Midnight... muestra a Allen haciendo lo que mejor sabe hacer -proponer historias con toques de fantasía, humor inteligente y una que otra neurosis- arranca este manual de refencias.

 La señora Carla Bruni-Sarkozy interpreta a una guía
de museo que aparece en 3 escenas.

-Scott y Zelda Fitzgerald: conviene darle una repasada a la relación sentimental entre estos dos escritores estadounidenses; aventarse su obra completa sería tarea titánica si lo que se busca es ver la película antes de que salga de cartelera.
-Ernest Heminway: una rápida revisión de su personalidad aventurera y de seductor macho será suficiente por el momento.
-Gertrude Stein: interpretada en el universo allenezco por Kathy Bates, una lectura a la entrada de Wikipedia de esta escritora no caería nada mal: "Gertrude Stein fue una figura clave del ambiente artístico y literario de su tiempo (...) En París abrió un salón literario, que se convertiría en centro del avant-garde literario. Stein era suficientemente joven para entender a los artistas, suficientemente madura como para patrocinarlos y suficientemente acaudalada para comprar sus pinturas".
-Los surrealistas: revisar las biografías de Dalí, Buñuel y Man Ray. En el caso del director hispano-mexicano, lectura de las sinopsis de su etapa mexicana; en el del pintor de extraños bigotes, indagar su obsesión con los rinocerontes...


Algun@s otros nombres/películas/temas a revisar: PicassoCole Porter, The The Party, Allen y su relación con L.A., La rosa purpura del Cairo, Versailles y los castillos de la Loire, Rodin, la nostalgia en el cine de Allen...

Y por último, sé que hay un personaje que fuera de Francia pasará totalmente desapercibido pero que aquí, con apenas tres escenas y menos de un minuto en pantalla, arranca carcajadas. Hablo del detective, interpretado por el cómico marroquí de origen judío Gad Elmaleh, querido en la nación del Gallo y con varias cintas en su lista. Aquí un clip para concerlo mejor (no el mejor pero el único con subtítulos en inglés).