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jueves, 29 de diciembre de 2011

Paris: La Torre Eiffel

La Dame de Fer
Luego de un par de días en París y, como buenos turistas, ya habíamos visitado los sitios más emblemáticos antes de empezar los recorridos más "sofisticados" y menos clichés.

Uno de esos es la torre Eiffel, el sitio más visitado en el mundo, según muchas fuentes.

Uno de los retos que nos impusimos Marjorie y yo era ver quién de los dos la encontraba a la famosa Dama de Hierro primero. Perdí...

¡Presumiendo su victoria!
Luego de visitar la Conciergerie -en un momento cárcel de paso de los "enemigos" de la Revolución antes de condenarlos a la guillotina- y de pasear por algunas calles de la Cité, la isla donde está también Notre Dame, fue Marjorie que la vio entre los árboles.

La Conciergerie, en un principio palacio del rey.

Años después de estar encerrada en la Conciergerie,
la celda de María Antonieta fue convertida en capilla.
Vitral de la Sainte-Chapelle o Santa Capilla 
ubicada al lado de la Conciergerie.
Detalle de la capilla de abajo, destinada a los "plebeyos".


Un día más tarde, luego de la tumba de Napoleón I y caminar al borde del Sena, llegamos a los pies de la obra de Gustav Eiffel que originalmente estaba destinada a ¡ser desmantelada luego de la exposición universal! Por fortuna, y a pesar de las críticas, se mantuvo en pie.

Y aunque no subimos -la cola era demasiado larga- sí pasamos un buen rato disfrutando de su vista desde el Campo de Mars, mientras tomábamos nuestra comida del mediodía.

martes, 23 de agosto de 2011

Cuando las palabras no sirven: Oradour-sur-Glane



Los adjetivos adecuados aún no se inventan para describir una visita a Oradour-sur-Glane. ¿Interesante? ¿Imperdible? ¿Agradable? 

¿O qué verbo utilizas incluso para preguntar sobre la experiencia? “¿Te gustó Oradour-sur-Glane?”

Si no fuera por los acontecimientos posteriores al Día "D", el pueblo de Oradour-sur-Glane, en la región de Limousin, probablemente no figuraría en ningún mapa. Su nombre es ajeno a muchos franceses que, en general, consideran que en esa región del centro del país “no hay nada”. “Es el hueco del culo del mundo”, dicen otros, que sería un poco como decir “donde el diablo perdió el gorro”.

Yo tengo la fortuna (otra vez una palabra que no es la indicada para la situación...) de tener como guía en este país a una mujer que conoce las cosas más inusuales, que aprecia las experiencias poco comunes y que, en su niñez, había visitado este pueblo que el 10 de junio de 1944 fue atacado por un escuadrón de la SS nazi, asesinando y quemando a 642 personas, entre hombres, mujeres y niños, incluido un bebe de pocos meses de edad.
"A sus Hijos muertos por Francia. Guardemos el fiel recuerdo
de nuestros 642 mártires, hombres, mujeres y niños masacrados
y quemados por las tropas nazis el 10 de junio de 1944"

La entrada: Recuerda...

No quiero cometer errores en las fechas, los nombres y las acciones precisas pues fue mucha información y la tuve que procesar desde el francés. Es mejor buscar en la red -en Wikipedia, por ejemplo- y leer la cronología de los hechos. En su lugar, además de las fotos y un video, les comparto un par de reflexiones que en los sitios que encuentren probablemente no incluyan.
Café, peluquería o consultorio de dentista,
el utensilio que permance entre los escombros es la máquina de coser


Al hablar de la Segunda Guerra en Francia, existen normalmente dos polos: la victimización de la Francia ocupada y el heroismo de la Francia resistente. Sin embargo, hay en el medio la Francia colaboracionista, la cual no se puede tampoco juzgar inmediatamente. ¿Qué haríamos nosotros en esta misma situación? Nadie lo sabe hasta que le toca. 

A pesar de la dificultad para juzgar a los que de una u otra forma ayudaron al régimen nazi, hay cosas que siguen sorprendiendo. 
Además de las máquinas de coser,
los otras osamentas presentes son las de los autos



Por ejemplo, dentro de la exposición del Memorial que está afuera del pueblo viejo y en la entrada del nuevo, hay una parte dedicada a la "Francia ocupada". Ahí, varias cartas de ciudadanos de la Francia libre, bajo el gobierno de Vichy, expresan su "agradecimiento y lealtad eterna" al Mariscal Petain", por "habernos salvado". Y sí, los salvó de la dominación directa de Hitler, pero a esas personas se les olvida que a la otra mitad de su país -con franceses como ellos- no estaba a salvo. Si yo estoy bien, el resto no me importa...

Por otro lado, aunque se menciona que hubo franceses en la reunión en donde se decidió el ataque a Oradour un par de días antes -y que nadie mandó un mensaje o hizo el más mínimo intento de salvar a sus vecinos- no hay un juzgamiento directo y claro ante esta otra Francia que prefirió ver hacia el otro lado y dejar que las cosas siguieran su curso.
Ese mismo día, el tranvía llegó puntual.
Los nazis lo dejaron seguir su camino...
Más allá de esta discusión sobre lo que se dice y no se dice sobre la guerra y sus actores, el pensamiento final es, ¿cuánto tiempo es razonable guardar un luto? ¿Cuánto tiempo recordar? Una cosa es no olvidar y otra es recordaren todo momento. El pueblo nuevo que se instaló al lado del masacrado -y que lleva el mismo nombre- tiene entre sus reglas que las fachadas no tengan color, que el gris de la piedra sea el único por ahí. La música en las calles no está bien vista y las celebraciones en general son mínimas o inexistentes, como lo cuentan unos jóvenes en un documental en la última parte del recorrido.

No olvidar pero tampoco vivir sólo del recuerdo...



Exterior del nuevo memorial o Centro de la Memoria

Eternamente ahí, desde el pasado,
¿deteniendo el presente?

Y entre el pasado y el presente, la naturaleza se extiende...

lunes, 4 de julio de 2011

Extrañar la lengua del Gallo

Venimos de regreso de Praga y algo inesperado me sucedió tan pronto bajaba del avión. Luego de cuatro días de oír y "leer" checo, idioma eslavo difícil para mi cerebro, la lengua del Gallo me hacía falta, la extrañaba como no me lo esperaba.

Cuando en el trabajo existe la oportunidad de hablar inglés en lugar del cotidiano francés, la tomo sin dudar. No es que desprecie a la lengua del Gallo, sino que el inglés ocupa un lugar más importante en mi cerebro por cuestiones cronológicas. Sobre el español, bueno, ya ni es necesario aclarar. Sin embargo, cuando te enfrentas a una lengua tan lejana a la tuya -como el checo-, el sentimiento de "añoranza" por la lengua de Molière se siente, y se siente de manera importante.

Como dice Marjorie, Praga es una ciudad hermosísima. Su único defecto, el idioma...

Praga, con su checo y sus aires repletos de música...

domingo, 15 de mayo de 2011

Cannes: Día Uno


Hoy fue el día para "medirle el agua a los camotes" al Festival de Cannes; saber qué tan viable es entrar a ver una película sin acreditación, sin invitación y sin tener una cara perseguida por los paparazzi.

Robert DeNiro, responsable de esta famosa frase en Taxi Driver (Scorsese)
es el presidente del jurado en esta edición 64.

Luego del festival de Toulouse, la idea de ir a Cannes se insertó en mi cerebro. Dudas, problemas de presupuesto y otros factores me habían hecho desistir. Al final venimos, gracias al gran y afortunado pretexto de encontrar ahí a unos productores croatas con los que colaboraremos en Puebla. De ese asunto hablaré luego. Por el momento, las primeras impresiones del legendario festival.


Una primera imagen que llamó nuestra atención fue la gran cantidad de personas que piden invitaciones para ingresar al Palais (Palacio), principal sede del acto y donde se llevan a cabo las principales funciones. Esas mismas, me parece, vienen principalmente para poder "codearse" con las estrellas, con Johnny, con Brangelina; para ver si Carla Bruni-Sarkosy está o no embarazada...

Afuera del Hotel Martinez, esperando la salida de...

Si su intención fuera ver las películas que aquí se exhiben, conseguirían las invitaciones que los Cinéfilos de Cannes regalan para ver, un día después, y en sedes menos glamorosas, todas las cintas que están en la Selección oficial.

Afortunadamente en este día no nos tocó vivir el ajetreo de cámaras, flashes y celebridades marchando por la alfombra roja. Ya sin todo eso, la circulación es difícil aunque no imposible. Festival o no, el domingo en Francia sigue siendo un día con mucho menor actividad.

Entre una y otra proyección, 
las fachadas de restaurantes y hoteles 
ofrecen otros espectáculos (aún) más hollywoodezcos. 

Pero bueno, lo importante es saber que sí, es posible ver películas si uno no está acreditado y no se apellida Pitt. Una opción es la Semana de la Crítica, cuyos boletos son gratuitos. Otra es la Quincena de Realizadores que, aunque tiene costo, ofrece sesiones para todo mundo en precios similares a los de una sala regular: 8 euros. En ambas secciones es posible ver películas aún más "extrañas" que las que se proyectan en la Sección en competencia.

Y si todo eso no es suficiente, y las estrellas de Hollywood escasean, siempre se puede contar con muchas otras "curiosidades"...





sábado, 14 de mayo de 2011

La gente habla de América Latina o de India como sinónimo de caos, surrealismo, de escenarios "kafkianos"; esa gente jamás ha viajado con la SNCF, la compañía de trenes francesa.


Como todo monopolio, la falta de competencia provoca que nos les preocupe lo que piensan los clientes. Desde antes de salir de México, Marjorie me había advertido de lo malo que era el servicio, y pensaba que sus historias eran un tanto exageradas. ¡No lo son! Hemos usado poco el tren y ya nos habían tocado algunos problemas, pero ayer fue el clímax de mi relación con la Sociedad Nacional de Caminos de Fierro.



Billete para Nice con horario de 7:49 con distintas conexiones en el trayecto. El tablero indica retraso de 1:15 lo que significa que perderemos la primera conexión. A cambiar los boletos en la ventanilla X: 10 minutos de fila, viaje cancelado completamente así que tenemos derecho al cambio. Problema resuelto. Nuevo viaje para las 12:19. A esperar...

Regresamos 11:45: nuevo retraso de 1:15. Otra vez perderemos la conexión. A hacer fila en la ventanilla X. Mientras esperamos, el hombre adelante de nosotros se queja también. Cuenta que escuchó que la causa del retraso de la mañana fue un hombre que se suicidó tirándose a las vías. Pobre hombre, sí; cualquier muerte es lamentable, pero mi pregunta es: ¿estaba hecho de hierro o cómo es que su cuerpo pudo causar tantos problemas...? Al llegar con la empleada, nos dice que ella no se encarga de cambios, que de hacerlo nos cobrará. "¿Pero cómo es posible si en la mañana su compañero nos resolvió el problema sin chistar y sin cobrar?" Seguro fue un error, dice. "Tienen que ir  la ventanilla Y".



Vamos a la Y, encabronados. Cuando llegamos al final de la fila, el hombre decide tomar su descanso. ¿Y nosotros qué? "Ah, no sé, ya no me corresponde". Su compañero de seguridad se acerca y le explicamos el asunto. Su respuesta es que, de cualquier forma, no es en la ventanilla Y sino en la Z...

¡Ahhhhh!

Fila de la ventanilla Z... Llegamos, la mujer ve en su pantalla: duda, teclea, hace cálculos de cuál es la mejor solución. Nos mira y nos regresa los boletos sin cambiar nada. "Con los mismos boletos pueden hacer el viaje: no hay problema...". Una hora de fila para que, desde el principio no hubiera problema... ¡Ahhhh!

Ya en el tren, una y otra vez la voz del operador a través de los parlantes se disculpa por el retraso. La gente sólo se ríe de forma irónica, sobre todo después del "les deseamos un viaje agradable..."

En una de las paradas programadas, la misma voz explica finalmente lo que pasó: la grève -la huelga- es lo que pasa. Un inspector fue agredido en algún lugar del país y, en protesta, los trabajadores han llamado a la huelga, sin pre-aviso como regularmente se estila.

Y como no pueden suspender definitivamente el servicio -es ilegal desde hace algunos años- van acumulando retrasos. Y nosotros, en lugar de llegar a nuestro destino a las 14 horas, estamos bajando en Menton a las 22...

¡Maldita seas SNCF!

-¿Y si hiciéramos una huelga?
-¿Por qué?
-¡Eso lo pensamos más tarde!

domingo, 10 de abril de 2011

La costa de Marsella y la Isla de If

La costa de Marsella regala a la vista varias islas e islotes a pocos kilómetros de distancia*. Una de ellas lleva por nombre Isla de If.

La salida de Marsella hacia If



Según la información oficial de los Monumentos nacionales la fortaleza de esta isla fue construida por Francisco I (rey de Francia) en 1524. "Ésta se volvió legendaria por sus prisioneros reales -un rinoceronte inmortalizado por Dürer en 1515 (sic)- y por los imaginarios -el Conde de Montecristo de Alejandro Dumas.

"Conservada en su ambiente y arquitectura originales, y célebre en el mundo entero, el castillo de la isla de If es un sitio excepcional del Mediterráneo".


Llegando a If.




Además de la fortaleza, la isla se caracteriza por ser el lugar de apareo de un grupo importante de gaviotas, como el resto de las islas de la costa marsellesa.


El patio central de la fortaleza

Como el panfleto anuncia, una de las mayores atracciones del lugar es el Conde de Montecristo, primer best-seller mundial, autoría del criollo Alejandro Dumas (su madre era una negra de Santo Domingo).


Y bueno, además del Conde, la historia y las gaviotas, la vista de la propia costa de Marsella es suficiente para disfrutar el viaje.

Y de nuevo, Nuestra Señora...



*Todas las fotos son autoría de Ignacio Amatriain. 

viernes, 8 de abril de 2011

El puerto de Marsella

Un lugar que es difícil perderse en Marsella es, por obvias razones, el puerto*.

Frente al puerto. 


A pesar de ser el puerto más grande de Francia y de Europa, como infraestructura comercial vive más bien de su fama de antaño, según me contaban un par de artistas locales. Y bueno, aquí insisto en que fueron las palabras de dos personas que no pertenecen ni a la cámara de comercio, ni al ayuntamiento.

Sin embargo, si consideramos lo que escribía en el post anterior sobre la escena artística, la afirmación no suena tan descabellada. Hay que pensar que la salud de cada área de una ciudad conforma el estado de salud general del todo y, como pude observar, al menos al arte y a la cultura le vendrían bien un buen suplemente alimenticio...


Nuestra Señora de la Guarda, siempre atenta...

"Entonces, ¿de qué vive Marsella?", les preguntaba a estos mismos artistas. "De negocios no muy limpios. Un poco como Nápoles hace algunos años..."

Y para rematar, no podía faltar el video del mercado de pescados y mariscos.


*Todas las fotos son autoría de Marjorie Blanc

martes, 5 de abril de 2011

Marsella la Bella, Marsella la Árabe, Marsella la Extraña

Cuando le mandé mensaje a Marvin, un amigo mexicano de Toulouse,  explicándole que estaba en Marsella, su respuesta fue: "disfrútala, es la mejor ciudad de Francia. Es casi como México".

Si hubiera recibido esas líneas antes de pisar el principal puerto de Francia, mi reacción hubiera sido de incomprensión. Sin embargo, desde los primeros pasos fuera de la estación de tren, extrañamente sentí que no estaba en una ciudad europea. Por el contrario, me imaginé sin problemas caminando por una calle del Distrito Federal. Y no me lo tomen a mal, pero el graffiti, los brotes de suciedad y caos y el conjunto general de su imagen urbana me hicieron sentir en la Capirucha...



Cours Julien, el barrio pintoresco.


La diferencia es que en Marsella no abundan los chilangos -ni los latinos- sino los árabes. Fausto, nuestro anfitrión, nos contaba que durante los 40 días del Ramadán (la "cuaresma" musulmana) las calles de la ciudad parecen casi desiertas. Y sí, la presencia árabe se siente y se vive en cada esquina.

Lo comprobamos y lo probamos en el delicioso buffet del restaurante marroquí, al borde del mar; lo comprobamos y lo probamos también en el cafecito en medio del barrio árabe, con unas especialidades suculentas de la repostería de Túnez, un partido del Olympique de Marseille de fondo, y una docena de comensales -todos hombres- gritando, riendo, comiendo y saludándose amigablemente con besos en las mejillas.

Árabe sí, pero católica ante todo...*
La catedral de Marsella, al borde del mar,* 
le recuerda a la ciudad su "origen" religioso.


La Basílica de Nuestra Señora de la Guarda* 
domina la vista desde cualquier punto de la ciudad. 
Marjorie decía que era como los volcanes en Puebla: 
cada vez que sales de casa tienes la necesidad 
de buscarla con la vista para sentirte tranquil@


*Fotos autoría de Marjorie Blanc

Nuestra Señora de la Guarda

Uno de los sitios a visitar en Marsella es la Basílica de Notre Dame de la Guarde o Nuestra Seora de la Guarda. Y no sólo por motivos religiosos o arquitectónicos sino por su fabulosa ubicación, en el punto más alto del puerto.

Vista de la Basílica desde la estación de tren.

Incluso antes de la construcción de este recinto, la colina ya servía como punto de vigilancia para los marselleses. Para conocer más sobre este lugar, aquí algunos videos. ¡Disfruten!




lunes, 4 de abril de 2011

¡Terminó la festivalitis!

El festival de cine latino de Toulouse terminó el domingo 27 luego de diez días de mucho cine, literatura, música y el contacto con realizadores de todo el continente, en especial de México y Colombia.

En lugar de hacer una crónica detallada de este acto, mejor los invito a visitar el blog de La Pelicula, el diario oficial del certamen y donde me encargué de la sección en español "Tequila y Tango", amén de haber redactado un par de post en francés y francoñol.

El doblado de La Pelicula. 
Cada día se impreimían los ejemplares 
alrededor de las 6 de la tarde, 
para repartirse en una decena de sitios de Toulouse.

Marjorie, la "Angelita Guardiana" y traductora.
Durante los 5 días que estuvo en Toulouse, 
el cineasta colombiano Carlos César Arbeláez 
fue cuidado por Marjorie.
Aquí, en la proyección de Los colores de la montaña, 
encargada de abrir el festival

Carlos Carrera y su homenaje.
El realizador mexicano fue objeto de un homenaje 
a su trayectoria en esta edición 23 del festival. 
Aquí, en el debate posterior a Backyard. 



María y José y El automóvil gris
El productor musical Tony Gallardo (Tijuana), 
cobijado por su proyecto de María y José fue el encargado de 
musicalizar, en vivo, el clásico de la cinematografía muda mexicana 
El automovil gris.

Luego de conocer a los ganadores y ver todas las películas posibles (¡y gratis, sobre todo!), viajamos a Marsella, donde un amigo hizo de jurado del festival de cine latino de esos rumbos. El contraste fue muy interesante, pues Marsella, según nos contaban, tiene una escena cultural y artística menos desarrollada que la de Toulouse, a pesar de que este puerto es el principal de Europa y la segunda ciudad en tamaño, población y economía de Francia. Por lo mismo, el festival es mucho más pequeño y con una década menos de historia.

¡Bájenle a su desmadre!
Fiesta en el departamento que compartían 
los directores mexicanos 
Yulene Olaizola, Iria Gómez y Sebastián Hiriart. 
Al momento de la foto, 
el vecino de arriba pedía silencio, mientras unos veían a la cámara 
y los otros discutían con él. 
Entre los presentes, Damián Alcázar, Julio Jorquera (Chile), 
Julio Hernández Cordón (Guatemala) y Federico Veiroj (Uruguay)

Pero bueno, de los detalles de Marsella y su festival ya escribiré en otro momento. Mientras tanto, me despido de los Encuentros de Cine de América Latina de Toulouse con este post y sus fotos, y con este momento que registré luego de la ceremonia de premiación, junto a una parte de los más de 200 voluntarios que colaboramos.